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El Ayuntamiento solicita a Patrimonio la declaración de ruina y baraja demoler el inmueble hasta la planta baja, pero no aclara por qué descartó otras alternativas ni cuánto se prolongará el actual corte de la calle
El Grupo Municipal Socialista de Oviedo/Uviéu ha criticado la falta de explicaciones del equipo de gobierno sobre el futuro del inmueble de la calle San Antonio, 18, después de que el PP rechazase su proposición para poner en marcha un plan municipal de evaluación, conservación y recuperación de los edificios del Casco Antiguo.
El concejal socialista Juan Álvarez Areces ha señalado que el equipo de gobierno se ha limitado a defender que realizó intentos para adquirir este edificio protegido, sin aclarar por qué no recurrió a otras herramientas legales, como la ejecución subsidiaria de las obras necesarias para garantizar su conservación o la expropiación, si realmente existía interés municipal en hacerse con el inmueble.
«El gobierno de Canteli no ha explicado por qué dejó que el deterioro llegase a esta situación sin explorar todas las alternativas a su alcance. Si había interés en adquirir el edificio, también debe explicar por qué no se planteó la expropiación o por qué no se actuó subsidiariamente para evitar su ruina», ha señalado Álvarez Areces.
El edil socialista ha advertido, además, de que el equipo de gobierno tampoco ha sido capaz de aclarar qué ocurrirá ahora con el inmueble. Según ha expuesto, el Ayuntamiento ha solicitado a la Consejería competente en materia de Patrimonio la declaración de ruina y pretende demoler el edificio hasta la planta baja para evitar dejar el solar vacío.
«Estamos hablando de un inmueble situado en pleno Casco Antiguo, cuyo deterioro y riesgo ya habíamos advertido en agosto de 2024. Ahora, además de no haber evitado que se llegue a esta situación, seguimos sin conocer con claridad cuál es la solución definitiva que plantea el Ayuntamiento ni cuántos meses más se va a prolongar el corte de la calle», ha afirmado.
Para el PSOE, este caso evidencia la necesidad de una política municipal preventiva que permita identificar los edificios en mal estado, evaluar los riesgos y actuar antes de que el deterioro haga inevitables intervenciones que puedan suponer la pérdida de patrimonio histórico.
La proposición socialista planteaba elaborar un inventario actualizado de los inmuebles del Casco Antiguo, un mapa de riesgos y un programa de conservación y rehabilitación que incluyese ayudas condicionadas a la ejecución de obras, acuerdos con la propiedad o, llegado el caso, adquisición por el Ayuntamiento.
«El Casco Antiguo necesita algo más que reaccionar cuando un edificio está a punto de derrumbarse. Necesita planificación, conservación y una estrategia para recuperar los inmuebles y los solares abandonados para poder crear nuevos espacios libres o destinarlos a vivienda asequible para frenar la gentrificación del barrio», ha concluido Álvarez Areces.
