“Llevo diez años defendiendo lo mismo: la Ronda Norte es un proyecto innecesario, anacrónico e inasumible tanto económica como medioambientalmente. En lugar de separar para siempre Oviedo del Naranco con una autopista, siempre hemos defendido soluciones más realistas y sostenibles para mejorar la movilidad en la zona, como fue el desdoblamiento de la salida de Nicolás Soria o serán las actuaciones en la salida de Luis Oliver o la conexión de Las Campas con la ronda exterior a través del vial de La Pixarra”.
“Creemos y así lo hemos defendido que, como sucedió con la obra de Nicolás Soria, los trabajos para desdoblar el paso a Ernesto Blanco Winter y reordenar la glorieta de Luis Oliver harán desaparecer las puntuales congestiones del tráfico que se producen en la salida hacia la AS-II”.
“No es solo que el Principado esté ahora ‘en otros proyectos’, como dijo ayer el consejero Alejandro Calvo, es la propia ciudadanía de Oviedo la que no quiere abrir una gigantesca cicatriz en el Naranco. Las encuestas del Plan de Movilidad, que tramita el equipo de gobierno, muestran el rechazo contundente de los y las ovetenses a esta infraestructura: la mitad de los encuestados puntúa la Ronda Norte con un 1 sobre 10, y más del 80% de las mujeres la consideran la peor opción posible. Tras tantos años de trabajo, es una satisfacción comprobar que la postura que defendemos no es solo que sea la más razonable, es que es la hegemónica”.