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“Queremos un plan que sirva a las futuras administraciones y al bienestar de toda la ciudadanía, no un documento condicionado por decisiones políticas del pasado.”
El portavoz socialista, Carlos Fernández Llaneza, y el concejal Juan Álvarez han valorado el nuevo Plan de Movilidad Urbana Sostenible (PMUS) presentado por el equipo de gobierno, destacando su diagnóstico riguroso y técnicamente solvente, pero advirtiendo que carece de verdadera convicción política para transformarse en una hoja de ruta ambiciosa y coherente con los objetivos de sostenibilidad.
“No basta con un buen diagnóstico si no existe voluntad de aplicarlo con coherencia. La movilidad sostenible no puede limitarse a un documento técnico: requiere decisiones valientes y consistentes con el reto climático”, señaló Fernández Llaneza. Los socialistas reconocen el esfuerzo técnico del plan, que analiza con precisión la dependencia del coche privado y la debilidad del transporte público, pero lamentan que el documento nazca lastrado por tres decisiones que lo contradicen de raíz: la Ronda Norte y los aparcamientos en La Escandalera y El Campillín.
Según explicaron, la Ronda Norte es un proyecto obsoleto, innecesario y sin apoyo social ni técnico, que aumentará el tráfico y las emisiones en lugar de reducirlas. Los aparcamientos subterráneos previstos en el centro de la ciudad, por su parte, rompen la lógica de la zona de bajas emisiones, fomentan la entrada de coches al casco urbano y generan un efecto gentrificador sobre el casco antiguo. Estas actuaciones, añadieron, hacen imposible cumplir los propios objetivos del Ayuntamiento en materia de reducción de emisiones y eficiencia energética. “No se puede hablar de sostenibilidad mientras se promueven infraestructuras pensadas para el coche”, afirmó Álvarez. “La Ronda Norte y los aparcamientos en el corazón de la ciudad van en dirección contraria a la movilidad del siglo XXI.”
El Grupo Municipal Socialista ha planteado varias alternativas para mejorar la movilidad en Oviedo/Uviéu y hacer del PEMUS una herramienta real de cambio. Entre ellas, la creación de calles escolares y entornos seguros que fomenten la movilidad activa, el desarrollo de corredores verdes que conecten barrios y núcleos rurales, y la implantación de carriles exclusivos para el transporte público que mejoren la frecuencia y fiabilidad del servicio. Los socialistas defienden también la necesidad de atender la movilidad rural mediante el transporte bajo demanda como complemento del servicio público convencional, así como de garantizar la conexión eficiente con infraestructuras deportivas y zonas altas mediante sistemas de movilidad vertical.
Además, Fernández Llaneza y Álvarez subrayan la importancia de incorporar una participación ciudadana real y una perspectiva de género transversal en todas las fases del plan, de modo que la movilidad sostenible se construya de manera inclusiva y compartida. “El PMUS no puede ser un proyecto de legislatura, sino una estrategia de ciudad”, concluyó Fernández Llaneza. “Queremos un plan que sirva a las futuras administraciones y al bienestar de toda la ciudadanía, no un documento condicionado por decisiones políticas del pasado.”
