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Juan Álvarez destaca que las modificaciones del pliego rebajan exigencias al adjudicatario y recuerdan que el alcalde lo definió como el “contrato del Wizink
El concejal del Grupo Municipal Socialista en el Ayuntamiento de Oviedo/Uviéu, Juan Álvarez Areces, ha advertido de las serias dudas que suscitan las modificaciones introducidas en el pliego de condiciones de la concesión demanial del Palacio de los Deportes para la celebración de actividades no deportivas, unas alteraciones que, a su juicio, “debilitan la posición del Ayuntamiento y favorecen claramente a quien resulte adjudicatario”.
Álvarez Areces ha señalado que el análisis comparado entre el pliego inicial y el modificado revela cambios sustanciales que afectan al equilibrio económico y jurídico de la concesión. Entre ellos, destaca la reducción de las cargas económicas exigidas a la empresa adjudicataria, una mayor asunción por parte del Ayuntamiento de responsabilidades operativas y técnicas, así como modificaciones en el sistema de penalidades y en los criterios de adjudicación, donde se incrementa el peso de los elementos cualitativos frente a los económicos.
Uno de los aspectos más llamativos es la drástica reducción de la garantía exigida, que pasa de 362.351,50 euros a 64.526,30 euros. Mientras que en el pliego inicial se tomaba como referencia el valor total de las obras de rehabilitación del recinto —más de 18 millones de euros—, en la versión modificada se introduce un criterio de prorrateo temporal en función de los días de uso, rebajando de forma notable la cuantía exigida. “Se está reinterpretando la normativa para abaratar las condiciones al adjudicatario, cuando la ley es clara: la garantía debe calcularse en función del valor del bien público, no del tiempo de uso”, ha subrayado.
El edil socialista considera que este cambio, junto con el resto de modificaciones, “no solo compromete la adecuada protección de una instalación pública de gran valor, sino que también altera las reglas del juego en el proceso de adjudicación”.
En este contexto, Álvarez Areces ha recordado que el propio alcalde se refirió públicamente a esta licitación como el “contrato del Wizink”, una expresión que, a juicio del edil socialista, “no es en absoluto inocente”. “Cuando el alcalde utiliza ese término, está reconociendo implícitamente que existe un operador concreto en el horizonte y que las condiciones del contrato pueden estar orientadas a encajar con sus intereses”, ha afirmado.
Para el Grupo Municipal Socialista, este hecho, unido a la rebaja de exigencias económicas y al rediseño de los criterios de adjudicación, “apunta a la posibilidad de que estemos ante un contrato hecho a medida”, lo que pondría en cuestión los principios de igualdad, concurrencia y transparencia que deben regir la contratación pública.
Por todo ello, Álvarez ha registrado una batería de preguntas ante la comisión plenaria de Urbanismo para que el equipo de gobierno explique la justificación técnica y económica de la reducción de las cargas financieras y del cambio en el régimen de garantías respecto al pliego inicial.
Asimismo, solicita aclaraciones sobre por qué el Ayuntamiento ha pasado a asumir costes operativos y técnicos que antes correspondían al adjudicatario, así como el impacto económico de esta decisión en las arcas municipales. También pregunta expresamente si se han producido contactos con posibles licitadores —en particular con representantes del Wizink Center— que hayan podido influir en la modificación de los pliegos.
