-
Los socialistas defienden un estacionamiento subterráneo con entre 1.200 y 1.500 plazas que permitiría unir en superficie Santo Domingo y Otero
“En lugar de un aparcamiento que atraerá miles de coches al centro de Oviedo y afectará al parque de El Campillín —la única zona verde para barrios como El Antiguo, Santo Domingo o San Lázaro—, los socialistas proponemos una alternativa sensata, sostenible y orientada al futuro de la ciudad: la construcción de un estacionamiento subterráneo bajo la Ronda Sur”, defiende el portavoz del Grupo Municipal Socialista, Carlos Fernández Llaneza.
Este proyecto no solo responde a una necesidad de ordenación del tráfico, sino que permite abordar una transformación urbana largamente esperada por la ciudadanía: la conexión entre los barrios de Santo Domingo y San Lázaro, cerrando definitivamente la cicatriz que dejó la construcción de la circunvalación. Se trata, por tanto, de una actuación doblemente útil: facilita la movilidad y repara una fractura urbana.
“Frente a un aparcamiento que solo beneficia a intereses privados, nuestra propuesta tiene en cuenta los intereses generales de la ciudad y de sus habitantes. Es una iniciativa realista, viable técnicamente y perfectamente alineada con las políticas europeas de movilidad sostenible y de regeneración urbana. No solo evita la destrucción de un entorno natural, sino que lo complementa con una actuación ambiciosa que une barrios y mejora la calidad de vida”, explica Fernández Llaneza.
El concejal socialista Juan Álvarez detalla las ventajas del proyecto del PSOE: “Aprovecharíamos la depresión que ya existe como consecuencia de la construcción de la Ronda Sur. Es un punto estratégico, junto a uno de los accesos principales de entrada a Oviedo. Allí tiene sentido implantar un aparcamiento disuasorio, pensado para quienes llegan en coche desde fuera de la ciudad y necesitan dejar su vehículo y continuar el trayecto en transporte público, en bicicleta o a pie”.
El tramo afectado estaría comprendido entre Melchor García Sampedro y la glorieta de San Lázaro. Hablamos de una superficie de unos 12.000 metros cuadrados —casi el triple del espacio disponible en El Campillín—, lo que permitiría construir un estacionamiento con capacidad para entre 1.200 y 1.500 vehículos, sin renunciar al espacio para el tráfico local, el transporte público o modos alternativos como el ciclista o peatonal.
Frente a un proyecto que genera rechazo social, que amenaza un pulmón verde como El Campillín y que responde más a intereses especulativos que al bien común, el PSOE defiende una alternativa que prioriza la movilidad sostenible, la cohesión urbana y el respeto al entorno. “Oviedo no necesita más coches en el centro ni más cemento sobre sus parques, plazas y calles. Necesita soluciones modernas, integradoras y pensadas a largo plazo”, concluye Fernández Llaneza.
