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Los socialistas alertan de que casi cuatro de cada diez litros que entran en la red no se registran como consumo y reclaman al Gobierno municipal que aclare el estado de las infraestructuras y el cumplimiento de las obligaciones de la concesionaria
El Grupo Municipal Socialista llevará al próximo Pleno del Ayuntamiento de Oviedo/Uviéu la situación del servicio municipal de abastecimiento de agua y reclamará al equipo de gobierno de Alfredo Canteli explicaciones sobre el funcionamiento de la concesión de Aqualia, las deficiencias detectadas en distintas infraestructuras y la capacidad real del Ayuntamiento para controlar y fiscalizar el servicio.
El concejal socialista Juan Álvarez Areces ha advertido de que las recientes incidencias de abastecimiento registradas en núcleos como Perlavia, San Cipriano de Pando, Puerto o Llampaya «no pueden considerarse hechos aislados». Cortes de suministro, caudales irregulares, necesidad de recurrir a cubas y episodios de agua turbia o de mala calidad evidencian, a juicio del PSOE, «una situación que exige una revisión rigurosa del funcionamiento del servicio municipal de abastecimiento».
Los socialistas consideran especialmente preocupante que las advertencias sobre el estado de las instalaciones procedan también de los propios trabajadores de Aqualia, que han trasladado formalmente deficiencias en infraestructuras esenciales como el Depósito de Cuyences. Entre ellas figuran problemas en el caudalímetro, anomalías en una válvula principal y una fuga en una conducción de 700 milímetros, cuestiones que ya habrían sido comunicadas a la empresa.
A esta situación se suma, según el PSOE, la falta de medios del propio Ayuntamiento para ejercer un control efectivo sobre una concesión de esta dimensión. La responsable municipal del Servicio de Aguas ha advertido reiteradamente de la insuficiente dotación de personal, hasta el punto de que un único ingeniero, un único técnico auxiliar y un único auxiliar administrativo estarían asumiendo todas las funciones relacionadas con la gestión del servicio, la concesión, las obras, los contratos y el control de Aqualia.
«Estamos ante otro ejemplo de la falta de planificación y control del Gobierno de Canteli. No basta con reaccionar cuando se produce una avería o cuando los vecinos se quedan sin agua. El Ayuntamiento tiene que saber en qué estado se encuentra su red, qué inversiones se están realizando y si la concesionaria está cumpliendo todas sus obligaciones», señala Álvarez Areces.
Casi cuatro de cada diez litros no se registran
Los datos incluidos en el propio Plan de Sequía municipal agravan todavía más la preocupación del Grupo Socialista. Según este documento oficial del propio equipo de gobierno de Canteli, Oviedo introduce en su red alrededor de 23,3 millones de metros cúbicos de agua al año. De ellos, aproximadamente 9,15 millones de metros cúbicos corresponden a agua no registrada, el 39,2 % del total, mientras que unos 4,73 millones de metros cúbicos se pierden físicamente por fugas, aproximadamente el 20,3 % del agua suministrada.
«Los datos son difícilmente compatibles con una gestión que aspire a ser eficiente. De cada 100 litros que entran en la red, unos 39 no aparecen como consumo registrado y más de 20 se pierden físicamente por fugas», denuncia el PSOE. «Mientras tenemos problemas de abastecimiento en distintos puntos del municipio, estamos perdiendo millones de metros cúbicos de agua en nuestra propia red».
El Grupo Municipal Socialista preguntará además al equipo de gobierno de Canteli si puede garantizar que Aqualia está cumpliendo íntegramente sus obligaciones de mantenimiento, conservación, renovación e inversión de las infraestructuras y si el Ayuntamiento dispone de información técnica suficiente, actualizada e independiente para poder acreditarlo.
El PSOE reclama una auditoría independiente
Junto con las preguntas que llevará al Pleno, el Grupo Socialista reclama al gobierno municipal que impulse con carácter inmediato una auditoría técnica independiente e integral del servicio de abastecimiento.
Esta auditoría debería determinar el estado real de las infraestructuras, el grado de cumplimiento de las obligaciones asumidas por Aqualia, el origen y localización de las pérdidas de agua, las actuaciones necesarias para modernizar la red y los medios humanos y técnicos que necesita el Ayuntamiento para ejercer adecuadamente sus funciones de seguimiento y fiscalización.
«El agua es un servicio público esencial y el Ayuntamiento no puede limitarse a confiar en que la concesionaria esté haciendo su trabajo. Canteli tiene la obligación de controlar, fiscalizar y garantizar que los ovetenses reciben un servicio de calidad y que las infraestructuras se mantienen en condiciones adecuadas», concluye Álvarez Areces.
