
“Resulta difícil encontrar un ejemplo más gráfico de gestión improvisada: gastar una y otra vez en un lugar que ni siquiera sabemos oficialmente si es municipal”, señala Juan Álvarez
El concejal del Grupo Municipal Socialista en el Ayuntamiento de Oviedo/Uviéu, Juan Álvarez Areces, ha denunciado hoy la situación del pasaje Plácido Álvarez-Buylla como “un ejemplo perfecto de cómo convertir una obra sencilla en un monumento al despilfarro y a la improvisación”.
Lo que comenzó en 2020 como una actuación incluida en el Plan 30 para mejorar la accesibilidad de este paso entre Uría y Pelayo ha terminado convirtiéndose, según los socialistas, en una sucesión interminable de obras, rectificaciones y nuevos contratos que han degradado un espacio que en su día fue una de las intervenciones urbanas de calidad diseñadas por Juan Miguel de la Guardia.
La primera actuación costó cerca de 49.000 euros y provocó tal rechazo vecinal que el propio equipo de gobierno acabó reconociendo que el resultado no había sido precisamente brillante. Lo lógico habría sido aprender del error, revisar el proyecto y asumir responsabilidades. Pero en Oviedo el método parece ser otro: si una obra sale mal, se vuelve a hacer; si vuelve a salir mal, se anuncia una tercera intervención todavía más cara.
Ahora el Ayuntamiento plantea destinar casi 250.000 euros más a una tercera reforma del pasaje, elevando el gasto acumulado a cifras que difícilmente pueden explicarse a cualquier vecino o vecina que pague sus impuestos. “A estas alturas solo nos queda una pregunta: ¿A la tercera, irá la vencida?. No nos atrevemos a asegurarlo”, ironiza Álvarez Areces.
El PSOE considera además especialmente preocupante que todo este dinero público se esté invirtiendo en un espacio cuya titularidad municipal sigue sin estar clara, ya que el pasaje ni siquiera figura en el inventario municipal. “Resulta difícil encontrar un ejemplo más gráfico de gestión improvisada: gastar una y otra vez en un lugar que ni siquiera sabemos oficialmente de quién es”, señala el concejal socialista.
Para el Grupo Municipal Socialista, el caso resume a la perfección la forma de gestionar del equipo de gobierno: “Primero hacen una obra que sale mal; después gastan más dinero para arreglarla y fracasan; y finalmente presentan otra intervención aún más costosa como si el problema hubiera aparecido por generación espontánea y a ver si suena la flauta”.
Además, recuerdan que los problemas de accesibilidad que podían justificar la actuación ya se encuentran resueltos, por lo que “esos 250.000 euros bien podría emplearse en resolver problemas de accesibilidad o movilidad en otros puntos como Ciudad Naranco”. “Otra cosa es que el resultado estético está muy lejos de lo que dejó De Laguardia y muy cerca de otros adefesios ‘marca Canteli’ como La Faba, los bancos verde chillón o la fuente de la plaza de San Miguel”, señala Álvarez.
Por todo ello, el PSOE llevará el asunto al próximo Pleno municipal y preguntará al equipo de gobierno cómo es posible gastar tres veces dinero público en el mismo espacio sin solucionar el problema, quién va a asumir responsabilidades por unas obras fallidas que nunca debieron repetirse y cómo se justifica seguir invirtiendo cientos de miles de euros en un enclave cuya titularidad municipal continúa siendo, cuanto menos, discutible.
