• «Oviedo necesita menos excusas y más políticas de vivienda: más parque público, más alquiler asequible, más suelo disponible y medidas eficaces para que vivir en nuestra ciudad no se convierta en un privilegio»

El problema de la vivienda no ha surgido de un día para otro. Llevamos muchos años viendo cómo se agravan las dificultades para acceder a una vivienda en Oviedo, como ocurre en otras ciudades de España y de Europa occidental. Pero que estemos ante un problema estructural no significa que no se pueda hacer nada para solucionarlo ni que todas las administraciones hayan actuado de la misma manera.

En Oviedo, la situación se ha agravado por la inacción del equipo de gobierno de Alfredo Canteli durante estos siete años. No se ha trabajado con la suficiente diligencia para agilizar la revisión del Plan General y poner a disposición suelo realmente viable para construir nuevas viviendas. Necesitamos planificación urbanística, pero también voluntad política para que esa planificación se traduzca en viviendas a las que puedan acceder los ovetenses.

Pero el problema va mucho más allá del urbanismo. El Ayuntamiento de Oviedo no ha impulsado una política municipal de vivienda. Mientras otros ayuntamientos promueven y mantienen sus propios parques de vivienda pública para facilitar el acceso a un hogar a quienes más dificultades tienen, Oviedo ni siquiera llega a contar con una decena de viviendas públicas municipales. Es una carencia difícil de justificar en una ciudad que atraviesa una crisis de acceso a la vivienda como la actual.

Y no se trata únicamente de que no haya construido vivienda pública. En siete años, el equipo de gobierno tampoco ha promovido una iniciativa municipal ambiciosa para mejorar las condiciones del mercado de la vivienda en Oviedo. No ha puesto en marcha una estrategia integral que combine vivienda asequible, intervención sobre el mercado del alquiler, movilización de suelo y medidas para facilitar el acceso a un hogar. La ausencia de actuación municipal también tiene consecuencias y supone haber perdido años en los que se podría haber avanzado.

A eso se suma que, por el pacto de gobierno con Izquierda Unida, se ha frenado la aplicación de la Ley de Vivienda en Oviedo. Seguimos sin contar con una sola zona de mercado residencial tensionado, pese a que desde el Grupo Municipal Socialista defendemos que los barrios y distritos de la ciudad reúnen las condiciones para estudiar su declaración. Es una herramienta que debe analizarse y aplicarse allí donde se cumplan los requisitos legales, porque no podemos renunciar a ninguna medida que contribuya a contener los precios del alquiler.

Y hay otro factor que no podemos ignorar: el modelo turístico que se ha promovido o respaldado desde el Ayuntamiento, con una proliferación de viviendas de uso turístico que ha tenido un impacto especialmente visible en el centro, pero que también afecta a otros barrios. La vivienda debe cumplir, ante todo, una función residencial. No podemos aceptar que las dificultades de los vecinos para encontrar un piso asequible queden relegadas mientras se favorecen otros usos que compiten con la vivienda habitual.

Oviedo necesita pasar de las palabras a los hechos. Y eso significa poner en marcha, de manera inmediata, un plan municipal de vivienda con objetivos, plazos y recursos concretos. Un plan que permita crear un parque público municipal de alquiler asequible, movilizar suelo para construir nuevas viviendas, agilizar la revisión del Plan General y colaborar con el Principado para impulsar nuevas promociones de vivienda pública y protegida.

También significa estudiar y promover la declaración de zonas de mercado residencial tensionado allí donde se cumplan los requisitos legales, poner en marcha medidas para movilizar viviendas vacías hacia el alquiler residencial y ordenar las viviendas de uso turístico para evitar que sigan restando oferta al mercado de vivienda habitual.

Y, sobre todo, significa establecer prioridades. El Ayuntamiento debe empezar por atender a quienes más dificultades tienen para acceder a una vivienda: los jóvenes que quieren emanciparse, las familias con rentas medias y bajas y las personas que hoy se ven obligadas a marcharse de los barrios en los que han vivido porque no pueden asumir los precios del alquiler.

Estas son medidas concretas que se pueden estudiar, planificar e impulsar desde el ámbito municipal, en coordinación con las administraciones competentes. Lo que no tiene sentido es que, después de siete años, Oviedo siga sin un parque público municipal de vivienda significativo y sin una estrategia integral para afrontar este problema.

No pedimos soluciones mágicas ni prometemos resultados de un día para otro. Pedimos que el Ayuntamiento asuma sus responsabilidades, ejerza sus competencias y empiece a trabajar con objetivos verificables. Porque cada año que se pierde sin actuar es un año más de dificultades para miles de ovetenses.

La vivienda no puede seguir siendo una asignatura pendiente del gobierno municipal. Tiene que convertirse en una prioridad política, presupuestaria y social. Oviedo necesita menos excusas y más políticas de vivienda: más parque público, más alquiler asequible, más suelo disponible y medidas eficaces para que vivir en nuestra ciudad no se convierta en un privilegio.