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El Ayuntamiento admite ahora, a dos meses del estreno del curso de la UAX, que es urgente sustituir 140 motores de la climatización para poder pasar las inspecciones técnicas
El Grupo Municipal Socialista en el Ayuntamiento de Oviedo/Uviéu denuncia que, dos años después de que el Ayuntamiento desembolsara cerca de cinco millones de euros para adquirir las antiguas galerías comerciales del Calatrava, el edificio sigue sin poder utilizarse porque no cumple la normativa vigente debido a deficiencias que ya existían cuando se formalizó la compra.
La última prueba de ello es que la junta de gobierno ha licitado, por el procedimiento de urgencia, la sustitución de 140 motores de los aerogeneradores del sistema de climatización, una actuación valorada en casi 250.000 euros. Estos motores quedaron dañados por las inundaciones sufridas por el edificio desde su cierre en 2019, unos desperfectos que eran conocidos cuando el Ayuntamiento decidió adquirir el inmueble.
“La actuación no puede esperar. Si no se sustituyen los motores en las próximas semanas, la instalación térmica no podrá superar la inspección reglamentaria y la Universidad Alfonso X el Sabio (UAX) no podría iniciar el curso dentro de dos meses. Hasta este nivel llega la permanente chapuza, improvisación, desidia y dejadez del gobierno de Alfredo Canteli”, ha advertido el concejal socialista Juan Álvarez.
Álvarez ha recordado que «cuando Canteli anunció la compra aseguró que el edificio estaba ‘para entrar a vivir’. Dos años después comprobamos que aquello era falso. No solo no estaba listo para entrar a vivir, sino que ni siquiera cumple las condiciones mínimas para poder ponerse en funcionamiento y, mientras, el alcalde se ha dedicado a alquilar, por cierto a precio de ganga, espacios de un inmueble que no cumple la normativa para poder ponerse en uso», ha resumido el concejal.
El Ayuntamiento adquirió el inmueble el 28 de junio de 2024 pese a que llevaba cerrado desde 2019, sin mantenimiento de las instalaciones técnicas y sin las inspecciones reglamentarias exigidas por la normativa. Ahora, el propio expediente municipal reconoce que no es posible realizar la inspección obligatoria de la instalación térmica sin sustituir previamente los 140 motores averiados.
Para Juan Álvarez, este nuevo contrato “desmonta definitivamente el relato con el que el Gobierno municipal justificó la compra: Oviedo ha perdido casi 600.000 euros anuales de IBI, ha pagado cinco millones de euros por la compra, alquila bienes públicos a precio de saldo y ni siquiera ha sido capaz de poner en condiciones de uso el edificio en dos años”.
El edil socialista se pregunta quién asumirá ahora la responsabilidad de adquirir el edificio en estas condiciones: «¿Quién autorizó comprar un inmueble con daños conocidos por inundaciones que ahora obligan a contratar de urgencia obras por 250.000 euros? ¿Se reflejaron estas deficiencias en la valoración del edificio? ¿Se descontó su coste del precio de compra? ¿Por qué no se acometieron antes las reparaciones? Son preguntas que el Gobierno municipal tiene la obligación de responder».

