• “Las fiestas populares no son un problema que haya que controlar, sino una riqueza que hay que cuidar y apoyar”, defiende Sonia Fidalgo.

El Grupo Municipal Socialista en el Ayuntamiento de Oviedo/Uviéu ha presentado esta mañana en rueda de prensa una nueva iniciativa para facilitar la organización de fiestas en barrios y pueblos del municipio, con el objetivo de reducir trabas administrativas y garantizar la seguridad jurídica de las asociaciones.
El portavoz socialista, Carlos Fernández Llaneza, recordó que su grupo lleva desde el inicio del mandato insistiendo en la necesidad de crear herramientas que ayuden a las asociaciones de festejos. “Ya en agosto de 2023 presentamos una iniciativa para crear una mesa de trabajo sobre la situación de los festejos, que hemos reiterado en varias ocasiones”, señaló.
Fernández Llaneza lamentó que, pese a que el equipo de gobierno llegó a presentar una propuesta similar en 2025 que fue aprobada, “no se ha producido ningún avance significativo ni se ha desarrollado el trabajo necesario”. En este sentido, criticó la falta de acción municipal: “Las asociaciones no pueden tener que ser auténticos héroes para organizar una fiesta”.
El portavoz socialista subrayó además la necesidad de adaptar la normativa a la realidad de cada evento: “No es lo mismo una pequeña fiesta en un pueblo que un evento multitudinario en un barrio. Son situaciones completamente distintas y deben tratarse como tal”.
Por su parte, la concejala Sonia Fidalgo explicó el contenido de la proposición, que surge del trabajo conjunto con asociaciones vecinales y de festejos, varias de ellas presentes en la rueda de prensa. “La normativa debe cumplirse, pero también hay que ayudar a que se cumpla. En algunos municipios se facilita, mientras que en otros se utiliza como excusa para la inacción”, afirmó.
La iniciativa plantea, en primer lugar, la elaboración de una guía municipal clara y accesible que detalle los requisitos administrativos y de seguridad para la organización de eventos. Asimismo, propone clasificar las fiestas en tres categorías —pequeñas, medianas y grandes— con exigencias diferenciadas en cada caso. Para las pequeñas, hasta 350 personas de aforo, bastaría con una comunicación previa simplificada y una declaración responsable con un plazo de antelación mínimo de 15 días y un plan básico de actuación ante emergencias.
A los eventos medianos, entre 351 y 700 personas, se les requeriría la solicitud de autorización, documentación básica, presencia de medios sanitarios según normativa y un plan de emergencia elemental, y a los organizadores de grandes fiestas, de más de 700 personas, el procedimiento administrativo actual completo, plan de emergencia y evacuación detallado, coordinación con servicios de seguridad y sanitarios y supervisión técnica municipal.
El PSOE también plantea la creación de una ventanilla única para simplificar trámites, un servicio municipal gratuito de asesoramiento para asociaciones —especialmente las más pequeñas— y el estudio de fórmulas para que el Ayuntamiento asuma o financie parte de los costes de seguridad o sanitarios.
Fidalgo también incidió en la necesidad de reforzar las subvenciones municipales: “La reducción del presupuesto ha tenido consecuencias directas, con menos fiestas celebradas, muchas de ellas canceladas por la complejidad y el coste que implica organizarlas”.
“Las fiestas populares no son un problema que haya que controlar, sino una riqueza que hay que cuidar y apoyar”, concluyó Fidalgo. “En definitiva, se trata de cohesionar Oviedo y de garantizar que las fiestas sigan celebrándose en barrios y pueblos. Como responsables públicos, tenemos que facilitarlo”.