• Carlos Fernández Llaneza pide en sus alegaciones que se revise en profundidad el proyecto que tiene en mente el PP para garantizar su plena compatibilidad con el PMUS, la ZBE y el Plan Estratégico de Renaturalización

El Portavoz del Grupo Municipal Socialista en el Ayuntamiento de Oviedo/Uviéu, Carlos Fernández Llaneza, ha registrado alegaciones al “Estudio de Viabilidad de la concesión de obra pública para la redacción del proyecto de ejecución, realización de las obras de construcción, la urbanización y la posterior explotación de un nuevo aparcamiento bajo la Plaza de la Escandalera de Oviedo/Uviéu”, que se encuentra en periodo de información pública.

En su escrito, Carlos Fernández Llaneza argumenta que “el proyecto de reurbanización de la plaza de La Escandalera y de ampliación del aparcamiento subterráneo resultan incompatible con los objetivos y determinaciones del Plan de Movilidad Urbana Sostenible (PMUS) de Oviedo/Uviéu, con la Zona de Bajas Emisiones (ZBE) y con el Plan Estratégico de Renaturalización del municipio, todos ellos instrumentos de planificación ya aprobados y plenamente vigentes que constituyen el marco de referencia obligado para las actuaciones municipales en materia de movilidad, urbanismo y adaptación al cambio climático”.

A juicio de las y los socialistas ovetenses, “el proyecto objeto de tramitación no se limita a la rehabilitación de una infraestructura existente, sino que incrementa sustancialmente la capacidad del aparcamiento subterráneo, pasando de las actuales 400 plazas a 565 plazas, lo que supone un aumento de 165 nuevas plazas, equivalente a un incremento del 41,25 % de su capacidad”, lo que conllevaría a reforzar la oferta de estacionamiento en el centro de la ciudad generando “un fenómeno de demanda inducida o ‘efecto llamada’, favoreciendo nuevos desplazamientos en vehículo privado y aumentando la intensidad del tráfico de acceso al centro urbano.

El Portavoz del Grupo Municipal Socialista señala que “no se trata únicamente de una discrepancia de oportunidad política, sino de un problema de coherencia entre instrumentos de planificación pública”. Se refiere a que “esta contradicción compromete además la eficacia del propio PMUS y de la ZBE, cuya consecución depende precisamente de reducir los incentivos al acceso motorizado al centro urbano. La ampliación del aparcamiento genera el efecto contrario, dificultando el cumplimiento de los objetivos de reducción de emisiones, mejora de la calidad del aire y cambio modal asumidos por el Ayuntamiento”. Además, “lejos de incrementar la presencia de arbolado, vegetación y zonas estanciales capaces de mejorar el confort térmico y reducir el efecto isla de calor, el proyecto configura una plaza dura, dominada por superficies pavimentadas y con una presencia claramente insuficiente de elementos vegetales. Esta solución se aparta de los criterios contemporáneos de urbanismo sostenible, resiliencia climática y adaptación de las ciudades al cambio climático, así como de los compromisos expresamente asumidos por el Ayuntamiento mediante la aprobación del citado Plan Estratégico de Renaturalización”.

Carlos Fernández Llaneza recuerda que “la persistencia del uso del subsuelo como gran aparcamiento para vehículos privados impide valorar alternativas mucho más coherentes con los objetivos estratégicos municipales, como la implantación de un intercambiador de movilidad sostenible, equipamientos públicos, aparcamiento para vehículos de las administraciones que hoy ocupan espacio en superficie, servicios de distribución urbana de mercancías de bajas emisiones o espacios culturales y ciudadanos que contribuyan a dinamizar el centro sin incrementar el tráfico motorizado”.

El escrito registrado por el Portavoz del Grupo Municipal Socialista termina solicitando que “el proyecto sea revisado en profundidad para garantizar su plena compatibilidad con el PMUS, la Zona de Bajas Emisiones y el Plan Estratégico de Renaturalización, suprimiendo la ampliación del aparcamiento prevista, adaptando el diseño superficial de la plaza a criterios efectivos de renaturalización, incremento del arbolado, mejora del confort climático y recuperación del espacio público para las personas, de forma coherente con los instrumentos estratégicos municipales actualmente vigentes y con los objetivos de descarbonización, adaptación climática y movilidad sostenible que vinculan la actuación del Ayuntamiento”.