• “Su demolición supondría una pérdida patrimonial irreversible y enviaría un mensaje muy preocupante”, advierten Juan Álvarez y Javier Ballina
El Grupo Municipal Socialista en el Ayuntamiento de Oviedo ha reclamado hoy al equipo de gobierno que actúe con firmeza para garantizar la protección de la marquesina de la antigua Fábrica de Gas, un elemento patrimonial singular diseñado por Ildefonso Sánchez del Río y reconocido como pieza clave del patrimonio industrial de la ciudad.
Los concejales Juan Álvarez y Javier Ballina han denunciado las intenciones de la empresa propietaria, Gingko, que plantea el derribo de la estructura. Recordaron que, cuando adquirió la finca, la compañía aceptó las obligaciones de conservación establecidas en el plan Portela de 2012 y que la inacción en el mantenimiento de este elemento patrimonial no puede traducirse en un beneficio urbanístico. “Es como si, tras un incendio, se recalificase para construir el terreno quemado, generaría un incentivo perverso y un precendente muy preocupante”, ha comparado Álvarez.
“La pérdida de la marquesina sería un daño irreparable para Oviedo. No puede compensarse con un aumento de la edificabilidad, porque eso significaría premiar el abandono de responsabilidades”, ha insistido Juan Álvarez. El edil subrayó además que este bien patrimonial no debe verse como un obstáculo, sino como una oportunidad: “La marquesina podría convertirse en un elemento fundamental para reforzar la candidatura de Oviedo a Capital Europea de la Cultura en 2031”.
En la misma línea, Javier Ballina destacó que la defensa del patrimonio debe ser una prioridad absoluta si la ciudad aspira a convencer al jurado europeo. “No parece coherente presentar a Oviedo como candidata a Capital Cultural Europea mientras se renuncia a proteger uno de sus emblemas industriales. La marquesina no es un problema, es una oportunidad para construir una candidatura sólida, como ya hicieron ciudades como Liverpool, Essen o Turín”.
La proposición socialista, según explicaron ambos concejales, busca obligar al Ayuntamiento a asumir una defensa contundente del patrimonio ovetense y especialmente de la marquesina, evitar que la inacción de la empresa propietaria se traduzca en recompensas urbanísticas y, al mismo tiempo, reivindicar este elemento industrial como un activo de primer orden para la candidatura de Oviedo a Capital Europea de la Cultura.
Ballina ha lamentado además el silencio de la Concejalía de Cultura en este debate. “La idea central que busca esta proposición es ver como una enorme oportunidad nuestro patrimonio y ver especialmente a la marquesina como un emblema de nuestra futura capitalidad cultural. Por cierto, echamos mucho de menos la opinión de la concejalía de Cultura en este y en otros muchos debates, pero en este especialmente echamos mucho de menos una voz que creemos que es imprescindible para que el debate se ajuste a sus justos términos que no son ni mucho menos de planeamiento urbanístico, o no son solo de planeamiento urbanístico”.
